Colabora UdeC en proyecto científico para mejorar playas turísticas del país

*La idea es ordenar de manera espacial las playas, tanto la infraestructura como sus usos, para mantenerlas en buenas condiciones y evitar la degradación de dichos espacios naturales.

Científicos de la Universidad de Colima expusieron hace varias semanas, en el Senado de la República, el modelo de capacidad de carga y ordenamiento de playas turísticas durante el foro Gobernanza y Manejo de las Zonas Costeras, impulsado por el senador Raúl Pozos.

El modelo es promovido por investigadores universitarios y extranjeros, entre los que se encuentran el Dr. Omar Darío Cervantes Rosas y el Dr. Juan Carlos Chávez de la UdeC; el Dr. Enzo Pranzini de la Universidad de Florencia, el Dr. Giorgio Anfuso de la  Universidad  de Cádiz y el Dr. Camilo Botero de la Universidad de La Costa, en Colombia, así como algunos estudiantes y voluntarios.

Omar Darío Cervantes, profesor investigador de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima y representante institucional de este modelo, explicó en entrevista que la capacidad de carga es “determinar umbrales de uso de las playas para mantener las condiciones ambientales de las bahías, lo cual se ve reflejado en la experiencia recreativa del visitante y en una opinión favorable del destino turístico”.

Destacó que la finalidad de este modelo es ordenar de manera espacial las playas, tanto la infraestructura como sus usos, para mantenerlas en buenas condiciones y evitar la degradación de dichos espacios naturales.

“Se está colaborando con la Secretaria de Turismo en la Dirección de Ordenamiento de Turismo Sustentable, quienes encontraron este trabajo útil para los ordenamientos en destinos turísticos”, comentó Cervantes Rosas.

Dijo que este proyecto se vislumbra a dos años, iniciado desde febrero del año pasado, con fecha límite el 25 de febrero del 2018. Contempla cuatro etapas: la primera fue la adquisición del equipo tecnológico para la metodología; la segunda, en la cual se encuentra actualmente y que termina el 25 de junio de este año, es un diagnóstico de los destinos e implementación del modelo en una playa piloto, que en este caso es la de la Audiencia, en Manzanillo.

La tercera etapa serán estancias con colegas y talleres de transferencia tecnológica para que se tomen decisiones e implementarlos. La última es la elaboración del informe final y las evidencias.

Añadió que están trabajando en siete destinos ubicados en la costa del Pacífico y el caribe mexicano: Huatulco, Manzanillo, Puerto Vallarta, Nuevo Vallarta, los Cabos, Cancún e Ixtapa, playas certificadas por la norma mexicana, las cuales ya han cumplido requisitos para facilitar la implementación de este modelo.

“Se le exige al destino que esté en un proceso de mejora continua y es ahí donde cabe este modelo de capacidad de carga, pues fortalece los procesos de gestión de las bahías que reflejarán aspectos de competitividad turística”, compartió el entrevistado.

Este modelo, dijo, estimará la capacidad de carga en tres términos: la física, al tomar en cuenta el espacio arenoso real disponible, discriminando la infraestructura que ya existe; la capacidad ambiental, que se refiere a la calidad de agua, imagen y presencia de residuos y por último la capacidad económica, que depende del comercio que se realiza en el entorno. Todo esto, explicó, reflejará la percepción social de acuerdo a la saturación del destino.

Para la metodología, dijo que se basan en los criterios de la Organización Mundial de Turismo y se apoyan en el uso de tecnología especializada, como un dron de ala fija para estimar las superficies de ocupación. También aplican encuestas y analizan el contenido de redes sociales sobre percepción de la calidad, saturación y aspectos ambientales, entre otros elementos.

Finalizo diciendo que con estos insumos se busca que a través del consenso, todas las actividades puedan coexistir en el mismo espacio sin competir entre ellas, y que será de gran utilidad para la toma de decisiones y la retribución de estas actividades, de manera que se maximice tanto el beneficio social como el económico.