Cinco aspectos de la vida se transformarán radicalmente por el Covid-19: experta de la UAG

La experta resaltó los aspectos sociales y psicológicos que ha traído la emergencia sanitaria del COVID-19

Cómo interactuamos socialmente, la salud, la movilidad, el consumo y lo laboral, son aspectos de la vida que se verán transformados de manera radical mientras dure, la emergencia sanitaria causada por el Covid-19, y aún después , manifestó la Coordinadora del Comité de Investigación del Decanato de Ciencias Sociales, Económico y Administrativas de la Universidad Autónoma de Guadalajara, Dra. Beatriz Corona Figueroa, durante su participación en el seminario virtual “La `nueva normalidad´ ante la pandemia Covid-19”.
 
En su videoconferencia, la experta indicó algunos de los cambios que ha traído la emergencia sanitaria del Covid-19 y resaltó los aspectos sociales y psicológicos de los mismos.
 
La también Profesora Investigadora, Psicóloga y Terapeuta señaló que la “nueva normalidad” puede definirse como una modificación en las costumbres, economía o convivencia después de que una sociedad sufre un giro drástico en las formas de vida que tenía y cómo se acomoda después del suceso. Ese suceso puede ser una guerra, un cambio tecnológico, climático, colonización o grandes descubrimientos.
 
No es la primera vez que sucede en la historia de la humanidad y los ajustes que resulten de la contingencia se convertirán en normalidad gracias a la adaptabilidad humana.
 
A su vez, la doctora se refirió a cinco aspectos de la vida que cambiarán durante la pandemia y que podrían quedarse por un buen tiempo en la sociedad.
 
Socializar a distancia
La primera esfera que se ve afectada es la social. El distanciamiento social es quizá uno de los cambios más impactantes que ha conllevado la pandemia.
 
Las personas tendrán que convivir, educarse y trabajar lejos por un tiempo, “la escuela y trabajo desde casa serán prácticas cotidianas y definirán el diseño y ubicación dentro de las viviendas. La socialización por medios digitales se hará no sólo por gusto, sino por necesidad y de una manera quizá más consciente”.
 
El entretenimiento por vías digitales (plataformas de películas, series, espacios para compras en línea y más) se ha fortalecido de manera importante y se extenderá a quienes no lo utilizan. Habrá cambios en el tejido social y estos mostrarán a poblaciones vulnerables y exigirá buscar alternativas para convertir las viviendas en espacios seguros para personas de todas las edades, hizo notar la doctora.
 
Por otro lado, las expresiones de cariño y de arte, así como toda la cultura, se ven ya y se verán aún más impactadas por la pandemia, dijo.
 
Salud a distancia
La pandemia causará que las personas tomen su salud de manera más consciente y el consumo de alimentos preparados en casa aumentará, lo que podría aumentar los hábitos saludables en la población.
 
“Al no poder salir de casa, se obligará y facilitará la práctica del ejercicio en casa, es probable que un mayor número de personas hagan ejercicio en familia. También habrá un aumento de la atención médica a distancia, la telesalud, así como la atención psicológica será más requerida que nunca”, explicó.
 
La necesidad de tener un organismo mejor preparado para un posible contagio hará que la población busque estar en mejores condiciones físicas y tendrá presente el sobrepeso-obesidad, diabetes e hipertensión y se reducirán hábitos como el tabaquismo, alcoholismo y otras adicciones.
 
Alternar entre oficina y hogar
La doctora mencionó que muchas actividades de oficina, del ámbito educativo y de negocios, por sus posibilidades de desarrollarse desde casa, permitirán cambios en la manera en que se realizan las actividades productivas en beneficio de la población y las empresas.
 
“Trabajar desde casa ha ayudado en gran medida a la reducción de gastos corrientes en las empresas. Las empresas e instituciones han habilitado mecanismos para facilitar estas actividades y se ha descubierto que el mexicano puede trabajar desde el hogar. Eventualmente se prevé el combinar o alternar actividades desde el hogar y el trabajo para guardar sana distancia”, añadió.
 
Movilidad redefinida
En el tema de la movilidad, la doctora expuso que los transportes en áreas urbanas deberán transformarse para ofrecer un servicio seguro para los usuarios, así pues, la gente optará por otros medios para llegar a su trabajo.
 
“Algunas personas evitarán el uso de transporte público, muchas ya lo hacen, habrá una redefinición de transporte. Restricciones mayores para moverse de una ciudad a otra, de un estado a otro y de un país a otro. La gente buscará medios de transporte alternativo, incluso vivir más cerca de su trabajo para llegar caminando a éste”, apuntó.
 
Mientras que los viajes en avión exigirán cambios: requerirán la toma de temperatura, verificación constante de síntomas, trazabilidad de itinerario y contactos y se instalarán puntos de sanitización y el uso de equipo de protección.
 
Consumo responsable
La Dra. Corona Figueroa comentó en la videoconferencia que en el aspecto económico se verán cambios. Por ejemplo, es probable que suceda una crisis financiera debido a su inactivación durante la pandemia por lo que será necesario optimizar recursos hacia lo realmente necesario.
 
“Puede haber mayor conciencia a nivel social, ambiental y sanitaria. Más ahorro, más conciencia en lo que de verdad necesitamos. Habrá un cambio de moda con el uso de ropas que eviten el contagio como cubre bocas con adornos, diseños que permitan ver la boca. En lo que sí debemos tener cuidado será en no caer en un nuevo consumismo: ciertas marcas pueden abusar del precio de productos sólo por ser de marca; se recomienda apoyar el consumo local”, enfatizó.
 
No obstante, para que algunos de estos cambios sucedan es necesario tomar en cuenta que muchos de estos ajustes requieren dispositivos móviles, aplicaciones y conexiones a internet, elementos de los que carecen muchos sectores de la población.
 
Después, indicó que hay actividades que por su naturaleza no pueden desempeñarse exitosamente vía remota y que se corre el peligro de perder el contacto humano.
 
“No hay que perder el contacto humano. Podemos considerar que ésta será la normalidad durante un tiempo, habrá prácticas anteriores que podrán retomarse después de la crisis y otras que no. Las áreas productivas deberán seguir estando en naves industriales, por ejemplo. Gran parte de la capacidad de los cambios dependerá de la adaptación de las personas emocional, actitudinal y cognitivamente”, comentó.
 
Aspectos positivos del cambio
Para finalizar, la doctora remarcó que el cambio de algunos hábitos de consumo en todos los ámbitos de la vida humana ha resultado benéfico para la naturaleza, hay menos contaminación del aire es uno de éstos. También se han registrado muestras de solidaridad como el apoyo a personas de escasos recursos.
 
Así pues, las personas han desarrollado la capacidad de regulación emocional, mental y de aprendizaje autodidacta y revalorado la convivencia física que se empezó abandonar con la proliferación de herramientas y relaciones a distancia.
 
“Ahora tenemos muchos conocimientos sobre la situación de la pandemia y lo que posiblemente vendrá ¿Haremos lo mismo de nuevo como al inicio, que no se hizo caso de las advertencias? O ¿aprovecharemos los conocimientos y enseñanzas que nos han dejado otros para beneficiarnos? Ésta es la reflexión que les dejo. No echemos en saco roto todo el esfuerzo, conocimientos y logros que se han alcanzado hasta el momento”, concluyó.