Las universidades suman fuerzas por La Primavera

El ITESO, la Univa, la UP y la UMG firmaron un convenio de colaboración para trabajar de manera conjunta en la conservación de 410 hectáreas dentro del bosque, para diseñar nuevas estrategias de conservación y fortalecer la vinculación institucional.

De 1998 a la fecha, los habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) han visto cómo las llamas consumen 58 mil hectáreas del Bosque La Primavera, que es considerado su pulmón principal. El problema —o uno de los problemas— es que el bosque suma apenas 30 mil hectáreas, lo que significa que se ha quemado 190 por ciento de su superficie en incendios que se repiten una y otra vez. Esta cifra fue presentada por Óscar Castro, académico del ITESO, durante la presentación del convenio para la creación del Bosque Interuniversitario, proyecto que conjunta los trabajos del ITESO, la Universidad del Valle de Atemajac (Univa), la Universidad Panamericana (UP), campus Guadalajara, y la Universidad Marista de Guadalajara (UMG). 

 

En los años noventa, el señor Cástulo Romero Valencia hizo la donación de un conjunto de predios rústicos pertenecientes al Bosque de la Primavera a cada una de las universidades participantes en el proyecto de Bosque Interuniversitario. Desde entonces, cada una ha venido trabajando por su cuenta. El ITESO, por ejemplo, mantiene desde hace varios años el proyecto de Bosque Escuela. Ahora, más de dos décadas después, las casas de estudios han decidido sumar esfuerzos para diseñar un modelo de conservación que permita compartir responsabilidades y que abone en el cumplimiento del derecho humano a la salud y al medio ambiente. 

 

“Se trata de un proyecto vinculado al cumplimiento de los derechos humanos. La Primavera es un área natural que juega un papel clave, tenemos que cuidar las zonas de recarga de mantos acuíferos. El cuidado de la casa común es un imperativo ético, pues debemos dejar de ver a la naturaleza como algo utilitario”, dijo durante la firma del convenio Luis Arriaga, SJ, rector del ITESO, quien añadió que “el deterioro ambiental y social afectan a los más desfavorecidos. Debemos atender esta situación para contribuir y detener el maltrato a la casa común, buscando nuevos liderazgos y nuevas formas de gestión. Que este esfuerzo se sume a otros esfuerzos”. 

 

El modelo del Bosque Interuniversitario busca generar colaboraciones académicas, científicas y culturales entre las cuatro instituciones privadas. Tiene tres objetivos principales: desarrollar un modelo de gestión innovador, fortalecer la vinculación y poner en relieve las capacidades con que cuenta cada institución. 

 

“Quizá esta no es la solución, pero si es un esfuerzo por tratar de revertir el daño”, señaló Roberto Carillo, rector de la UMG, quien señaló que esta iniciativa también debe implicar una tarea al interior de cada universidad para que docentes y comunidad estudiantil se sumen. “Como universidades debemos trabajar juntas y poner al servicio de la comunidad todas nuestras riquezas”, agregó. 

 

A pesar de que se repiten cada año, porque cada año arde La Primavera durante la temporada de estiaje, es importante recordar los riesgos que corre la ZMG por no cuidar su pulmón principal: pérdida de servicios ambientales, contaminación atmosférica, inundaciones. A todo esto, hay que sumar una nueva variable: debido a la dificultad para vigilar el bosque en toda su extensión, ha venido siendo utilizado por grupos de la delincuencia organizada como tiradero de restos humanos.  

 

José Antonio Esquivias, rector de la UP, campus Guadalajara, señaló que “tenemos la obligación institucional de construir un mundo mejor”, por lo que es necesario fomentar la conciencia ecológica entre la sociedad. Por su parte, Francisco Ramírez, rector de la Univa, señaló que las personas más vulnerables son siempre las principales víctimas del cambio climático, por lo que el trabajo en materia ecológica “se convierte siempre en un protocolo social”. 

 

Las 410 hectáreas propiedad de las cuatro universidades y de particulares están ubicadas dentro de área natural protegida del Bosque La Primavera. Se trata de un área con una importante biodiversidad de flora y fauna en la que se ha documentado la presencia de al menos 29 especies de mamíferos, incluyendo pumas, linces, coyotes y venados cola blanca, entre otros, así como una importante variedad de orquídeas terrestres. No obstante esta riqueza, también se trata de una zona sumamente amenazada y vulnerable por distintos factores como los incendios y el crecimiento urbano acelerado.